
Recuerdame, al germinar la mañana
elevame al antojo de respirarme,
percibe el aroma que dejo tras mi paso
ante un cafe, desdibujame en el humo.
Recuerdame, al deambular entre el gentio,
buscame e cada pupila abrupta,
hallame en cada sonrisa rescatada,
aborda mi tez pintada en arco iris.
Recuerdame, evocame en la noche
entre tus sabanas, trampas coloridas,
perfume de extasis desprendidas
y abrevia la nostalgia del anhelo.
Recuerdame, se que lo harás.
Alalba