
Me estoy acostumbrando
a percibir el eco de mi silencio
evadirme en frases maltrechas
que prenden canciones de añoranza.
Me estoy acostumbrando
a coexistir tan solo en sueños
ese universo que creímos construir
y se disipa cuando arriba el alba.
Me estoy acostumbrando
a vislumbrar la certeza del anhelo
pues colmarte de caricias
me es un gesto inalcanzable.
Me estoy acostumbrando
a que estés en la lontananza
ir en la maleta de tu vida
con mi presencia guarecida.
No... no quiero acostumbrarme, simplemente...
Enséñame a querer a tu manera.
Alalba