
Cautiva el alma
ataviada de anhelo
muestra a la brisa su pesar...
se lo lleva el viento.
Asida a la escalera
cuenta los peldaños sumisa,
revelándose,
ante trabas de arcoiris.
El azul, la alcanza
acunando su debilidad,
aferrándose,
al lenguaje del retorno.
Rompiendo barreras
el secreto al tiempo,
una página origina justo
cuando la otra ya esta escrita.
Existe un eco...
cerraré la ventana,no quiero escuchar...
Alalba